sábado, 21 de abril de 2012

9 meses después

Ya ha pasado bastante tiempo desde mi última entrada y créanme que ha pasado demasiado. De hecho, la entrada anterior a esta trataba sobre cómo estaba cayendo en las fauces de una relación de pareja que en un principio, concientemente rechazaba pero que en últimas, y aunque pueda ser redundante, inconscientemente deseaba. Ahora, después de tanto tiempo puedo decir que en efecto hay que tener cuidado con lo que se desea: voy a ser padre.

¿Qué puede esperar mi hijo/a de mí? Sí hay trabajo, pero no hay estabilidad: ¿lógico? Sí persisto en mi relación pero hay muchos problemas: ¿esperable? Maldita sea, me retumba en mi mente esa maldita frase ya anticipada: ¡CUIDADO CON LO QUE DESEAS!

Que asco de entrada, perdonen... si es que alguien lee.

"A veces el hombre más pobre deja a sus hijos la herencia más rica"
Ruth E. Renkel 


No hay comentarios:

Publicar un comentario