martes, 26 de abril de 2011

Acariciarte

Te acaricio y siento cuánto has crecido. Te sobo y me doy cuenta sin problema alguno que siempre has sido parte de mí, así a veces te alejara de mí. Te veo y veo parte mía parcialmente recubierta por tu presencia que al pasar de los días se engrandece más y más. Hay momentos en los que me fastidias, hay otros en los que honestamente ni te siento. Haces de mí una persona aparentemente más madura, pero yo sé que no eres necesariamente un correlato de mi existencia en este globo terráqueo. 

Es cierto que hay quienes al verme contigo dicen que parezco otra persona; ha de ser cierto y no discuto con ellos esa posibilidad. Hay quienes opinan que no me favoreces en especial cuando se trata de encontrar un empleo, pues haces de mí una persona a la que no se puede tomar seriamente, aunque hay quienes dicen que favoreces a otros cuando estás con ellos y les das un aura de intelectualidad. El caso es que según una cierta mayoría (no todos opinan sobre nuestra unión), no debiese contar contigo en mi vida. 

En estos momentos de mi vida, en estos precisos momentos, poco importa la manera en que puedas intervenir en mi vida, lo único que sé es que me da mucha pereza afeitarme.

"Resulta imposible atravesar una muchedumbre con la llama de la verdad sin quemarle a alguien la barba."
Georg Christoph Lichtenberg

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